lunes, 10 de abril de 2017



La OMS se propone reducir los errores de medicación a la mitad en 5 años
                                                      Margaret Chan, directora general de la OMS.
DIARIOFARMA | 30.03.2017 - 17:50


La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una iniciativa global (Global Patient Safety Challenge on Medication Safety), tras las que dirigió en 2005 a la higiene de manos y en 2008 al fomento de prácticas quirúrgicas seguras, que tiene como objetivo reducir a la mitad los daños asociados a la medicación en todos los países del mundo durante los próximos cinco años.
A través de esta iniciativa, tratarán de identificar las debilidades que son causa principal de los errores y los daños producidos por la medicación en los diferentes sistemas sanitarios, con la intención de mejorar la forma en la que los medicamentos son prescritos, dispensados y administrados y aumentar la conciencia de los pacientes con respecto a los riesgos asociados a un mal uso.
 
Este reto responde al hecho apuntado por la OMS por el cual los errores de medicación serían la causa de, al menos, una muerte diaria y daños en cerca de 1,3 millones de personas al año sólo en Estados Unidos. Más allá del impacto en términos de salud, la OMS estima que los errores de medicación estarían teniendo un coste global de unos 42.000 millones de dólares anuales, lo que representa casi el 1% del gasto sanitario total.

Las causas de los errores
 
 

Entre las causas de estos errores, desde la OMS apuntan a la fatiga que acumulan los profesionales sanitarios, la saturación de los sistemas sanitarios, los recortes de personal, la formación inadecuada o la provisión de información errónea a los pacientes, así como la falta de coordinación entre niveles asistenciales, entre otras razones. "Todas o casi todas ellas son evitables", señalan. Por eso, llaman a los países a que tomen este reto como una de sus prioridades y que pongan en marcha acciones que vayan dirigidas a prevenir las causas previamente citadas.
En lo que respecta a la iniciativa de la OMS, ésta estará centrada en cuatro áreas: pacientes y público general; profesionales sanitarios; medicamentos, y sistemas y prácticas de medicación. Para todas ellas se proponen la introducción de mejoras, de modo que se abarque todo el ciclo: desde la prescripción, pasando por la dispensación, la administración y la monitorización del uso. Para ello, se proporcionará una guía y se desarrollarán estrategias, planes y herramientas que contribuyan a garantizar que el proceso de medicación es seguro.

viernes, 7 de abril de 2017


7 DE ABRIL - DÍA MUNDIAL DE LA SALUD

El Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de cada año para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud, nos ofrece una oportunidad única para movilizar la acción en torno a un tema de salud específico que preocupe a las personas de todo el mundo.

El tema de la campaña de la OMS para el Día Mundial de la Salud de 2017 es la depresión bajo el lema: “Hablemos de la Depresión”

La depresión afecta a personas de todas las edades y condiciones sociales y de todos los países. Provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que tiene en ocasiones efectos nefastos sobre las relaciones con la familia y los amigos y sobre la capacidad de ganarse la vida. En el peor de los casos, la depresión puede provocar el suicidio, que actualmente es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad.

No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar. Una mejor comprensión de qué es la depresión y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que piden ayuda.

El objetivo general de esta campaña anual que empieza el 10 de octubre de 2016 (Día Mundial de la Salud Mental) es que un número cada vez mayor de personas con depresión, en todos los países, pida y obtenga ayuda.

Más concretamente, queremos lograr lo siguiente:

·         que el público en general esté mejor informado sobre la depresión, sus causas y sus posibles consecuencias, incluido el suicidio, y sobre la ayuda de que se dispone para la prevención y el tratamiento de la enfermedad;
·         que las personas con depresión sin tratar pidan ayuda; y
·         que los familiares, los amigos y los colegas de las personas con depresión puedan apoyarlas.

 
Para más información relacionada con el Día Mundial de la Salud, puede acceder a los siguientes enlaces:


-          People’s Health Movement: http://www.phmovement.org/en/node/10628

-          Diari de la Sanitat: http://diarisanitat.cat/que-sortir-carrer/

-          Video contra la mercantilización de la salud: https://www.youtube.com/watch?v=N7adsQaPR4k&feature=youtu.be

-          Facebook medicusmundi CV-Alicante: https://www.facebook.com/MedicusMundiAlicante/

 
  DESTACADO:  http://www.medicusmundi.es/es/actualidad/noticias/757/dia%20mundial%20salud%20depresion. (Artículo de Carlos Mediano, Presidente de medicusmundi internacional)
 

 

martes, 7 de febrero de 2017

El presidente de medicusmundi Internacional participa en el II Congreso de Cooperación Internacional de la OMC


A continuación reproducimos la entrevista al Presidente de medicusmundi Internacional, Carlos Mediano, publicada en la web de la FOMCI
 
Carlos Mediano, médico cooperante en sitios como Camerún o Kenia, y presidente de la Federación Medicusmundi Internacional, participó en el II Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), los días 26 y 27 de enero en Santander, para hablar sobre el papel y la labor del médico cooperante, que, a su juicio, “se ve amenazada por multitud de factores externos”. Según cuenta en esta entrevista, “en el mundo se destina a armamento 10 veces más dinero que a cooperación”

Este encuentro, organizado por la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI) y el Colegio de Médicos de Cantabria, permitirá, para el Dr. Mediano, “visibilizar la figura del cooperante, muy reconocida socialmente, pero no tanto profesionalmente”.

El presidente de Medicusmundi Internacional ve imprescindible que “entre todos” podamos asegurar la calidad del trabajo del cooperante que se ve amenazado por multitud de factores externos, como puede ser la inseguridad, la falta de medios o la falta de reconocimiento institucional. “Es un personal –asegura- que sacrifica parte de su vida por el sueño de alcanzar una buena salud para todas las personas del planeta”.

Además, en cooperación considera la tarea “más importante” formar en todos los proyectos a los cuadros locales para que “cuando acabemos el proyecto se continúe la tarea” porque, a su juicio, la finalidad última de la cooperación “sería que ésta no fuera necesaria, y que el personal de cada zona pudiera solucionar los problemas sanitarios de su población”.

¿Cuál es el papel del médico en la cooperación internacional para el desarrollo y la intervención humanitaria?

En estos momentos el papel del personal médico en la cooperación internacional está cambiando mucho. En los años 70 y 80 lo que primaba era la asistencia directa a los enfermos en países empobrecidos en hospitales de la zona, posteriormente se empezó a trabajar más en Atención Primaria de Salud y en la coordinación de proyectos, donde la formación del personal local tenía cada vez más relevancia. En estos momentos, donde convivimos con un mundo globalizado y el derecho a la salud se presupone que es universal, debemos trabajar tanto directamente en los países más empobrecidos como en las causas que provocan la mala salud mundial, y muchas de estas causas están en nuestros propios países.

¿Qué retos afronta la cooperación internacional actualmente? ¿En qué medida los frecuentes ataques contra la asistencia sanitaria en países en conflicto han afectado a la ayuda humanitaria?

Hay que diferenciar la cooperación sanitaria al desarrollo a largo plazo y la acción humanitaria. La primera tiene como mayor reto el conseguir el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), que es la prioridad que se ha marcado la comunidad internacional para 2030. Entre estos ODS hay uno de salud, cuyo mayor reto posiblemente sea lograr la cobertura sanitaria universal (CSU), para poder acabar con la inequidad en salud que hay en el mundo. Tenemos los conocimientos y la capacidad técnica para, por ejemplo, acabar con la mayor parte de la mortalidad infantil y materna en el mundo, pero siguen muriendo cada año millones de menores de 5 años y cientos de miles de mujeres embarazadas por causas evitables. Tampoco podemos olvidar que los problemas de salud están determinados por muchas causas, además de las carencias en los sistemas sanitarios. La pobreza, la inequidad de género, la malnutrición o la escasez de agua son en algunos lugares más determinantes de la salud de la población que su propio sistema de salud.

En cuanto a la acción humanitaria, estamos viviendo un momento donde las crisis se cronifican, y actualmente apenas se cubren las necesidades humanitarias de la mitad de las personas que la necesitan. Y la seguridad, tanto del personal sanitario como de la población general se ve constantemente vulnerada en los países en conflicto, dificultando una tarea que ya de por si es enormemente compleja, y sin que la comunidad internacional haya encontrado una solución a este problema.

¿Cuál ha sido el impacto de la crisis en las ayudas a la cooperación?

Desgraciadamente, la crisis ha afectado enormemente a las ayudas en cooperación. En España, por ejemplo, estamos dedicando a cooperación sanitaria 10 veces menos que en 2009. Y personalmente pienso que lo peor es la sensación que se ha generalizado de que la cooperación es una política prescindible, que como nosotros tenemos problemas, primero nosotros. El derecho a la salud, a nuestra salud, a la de nuestras familias, se basa en que es un derecho universal, de todas las personas, y no un derecho individual de cada uno de nosotros. Y si no defendemos este derecho en el mundo, puede que un día tampoco lo tengamos nosotros. Además, no es verdad la creencia generalizada de que no hay más opciones. En el mundo se destina a armamento 10 veces más dinero que a cooperación, tendremos que decidir si éste es el mundo que queremos.

¿Se necesitan más médicos cooperantes?

Depende del contexto y situación, pero lo que sí creo es que se necesitan perfiles distintos a los de hace algunos años. Por ejemplo, en América Latina tienes personal médico local muy bien formado que hace poco necesario el envío de médicos asistencialistas, aunque puede ser necesarios en algunos contextos. Y sin embargo en África no tienes ese personal cualificado, por lo que puede ser más necesario, pero nos encontramos con el problema del idioma. Quizás la tarea más importante a realizar en todos los proyectos es formar a los cuadros locales para que cuando acabemos el proyecto se continúe la tarea, porque la finalidad última de la cooperación sería que ésta no fuera necesaria, y que el personal de cada zona pudiera solucionar los problemas sanitarios de su población. Pero desgraciadamente aún falta mucho para poder conseguirlo.

Como cooperante en países como Camerún o Kenia. ¿Cuáles son las mayores necesidades del colectivo médico cooperante y/o voluntario en el terreno?

Personalmente pienso que la primera necesidad es la formación, no solamente sanitaria, sino también para saber cómo debes moverte en un contexto diferente, e incluir también formación para reciclarte cuando vuelves. Entre esta formación tenemos que añadir unos conocimientos de salud pública para poder enfrentarte a esa visión multidimensional de la salud de la que hablaba anteriormente.

En el trabajo en el terreno sería muy interesante, dada la carencia de medios diagnósticos y terapéuticos, de poder optar a un apoyo técnico online, aunque esto no sea siempre posible por ahora, dado el contexto en dónde se trabaja. Por otra parte, mejorar las condiciones de seguridad del personal es otro de los elementos clave, sobre todo en contextos de conflictos. Finalmente, no debemos olvidar la necesidad de un apoyo y un reconocimiento profesional, que debería poder plasmarse a tu vuelta, con una valoración acorde con la complejidad del trabajo realizado cuando se opte a una plaza pública.

¿Considera que este Congreso es un espacio idóneo para poner en valor la labor del cooperante y denunciar las situaciones donde se vulneran sus derechos?

Espacios como los de este Congreso permiten visibilizar la figura del cooperante, que es muy reconocida socialmente, pero no tanto profesionalmente.

Como presidente de la Federación Medicusmundi Internacional que aglutina 18 organizaciones de diferentes países. ¿Considera relevante el trabajo en red con los distintos actores implicados (cooperantes, ONG, instituciones locales) para garantizar de forma integral la asistencia sanitaria a las poblaciones vulnerables?

No es sólo relevante, es imprescindible trabajar en red. Nadie lo sabe todo, e intercambiar conocimientos y experiencias es la mejor forma de mejorar tu trabajo y la sostenibilidad de las acciones.

Además, te permite unir esfuerzos para luchar contra problemas que superan el ámbito local de tu propio proyecto, como puede ser el acceso a medicamentos, la crisis de falta de personal sanitario en todo el mundo, o reflexionar sobre qué modelo de sistema sanitario es el más equitativo y eficaz.

¿Cuál el trabajo que desempeña Medicusmundi?

Medicusmundi Internacional (MMI) es una red de 18 organizaciones (incluida la Federación de Asociaciones de Medicusmundi en España) de 11 países, que nació en 1962. La red promueve el acceso a la salud y a la atención sanitaria como derecho humano fundamental. Trabaja en los campos de la cooperación sanitaria internacional y en el de la salud global. Pretende unir las realidades del trabajo en el terreno de la cooperación sanitaria con la incidencia política en salud global. Y para ello cuenta con grupos de trabajo sobre efectividad de la cooperación internacional, los recursos humanos sanitarios y la gobernanza global en salud. Todo este trabajo se muestra en distintos foros, como en la Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud, con quien nuestra organización está en relaciones oficiales, lo que nos da acceso a sus reuniones y consultas.

¿Con qué medios cuenta?

La red de MMI cuenta con los recursos de sus organizaciones miembro, que son quien la financia, lo que le hace independiente de cualquier actor público o privado.

¿Cómo valoraría la labor que hacen organizaciones como la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC de apoyo al colectivo médico cooperante y voluntario y garantizar las condiciones de seguridad en la que desarrolla su proyecto?

Esta labor de apoyo la considero esencial para mejora las condiciones de los cooperantes. No podemos olvidarnos que la labor de este colectivo puede ayudar a mejorar la salud de muchas personas en el mundo. Es imprescindible que entre todos podamos asegurar la calidad de un trabajo que se ve amenazado por multitud de factores externos, como puede ser la inseguridad, la falta de medios o la falta de reconocimiento institucional, de un personal que sacrifica parte de su vida por el sueño de alcanzar una buena salud para todas las personas del planeta. Porque la salud debe ser un derecho, no un privilegio.